
En determinadas circunstancias, generalmente derivadas de enfermedades o accidentes, podemos perder la capacidad habitual que tienen nuestros órganos de realizar las funciones básicas para la vida. El corazón bombea la sangre, los pulmones la oxigenan, el hígado y los riñones la depuran. Todos ellos son indispensables para un correcto funcionamiento de nuestro organismo. Cuando sobreviene un trastorno suficientemente importante sobre un órgano vital, de forma que éste deja de poder ejercer sus funciones habituales, ocasionado sintomatología al paciente, será necesario realizar un trasplante.
HOSPITAL UNIVERSITARI LA FE
© Unitat de Cirurgia i Trasplant Hepàtic